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CASI UN SIGLO DE LA CUMPARSITA

   El último martes 19 de abril se cumplieron 191 años del desembarco de los Treinta y Tres Orientales en la Playa de la Agraciada -o en el arroyo de Los Ruices- para echar a los portugueses carabina a la espalda y sable en mano. Y justamente ese mismo día también se cumplieron 99 años del estreno público de La Cumparsita en el desaparecido bar La Giralda, donde actualmente se levanta el Palacio Salvo, frente a la céntrica Plaza Independencia de Montevideo.
   Su autor, Gerardo El Becho Matos Rodríguez, un estudiante de arquitectura, había logrado convencer al argentino Roberto Firpo, quien por esos días actuaba con su orquesta en la capital uruguaya, para que aquella noche del 19 de abril de 1917 presentara su tango en el escenario de La Giralda. El Becho lo había compuesto como una marcha carnavalesca para representar a la combativa Federación de Estudiantes Uruguayos (FEU) –antecesora de la FEUU- y desde meses antes interpretaba la pieza en el piano de la sede de la organización estudiantil de medicina, en la Ciudad Vieja.
   Al parecer el nombre elegido se debió a un mozo italiano de la Vaquería del Parque Rodó quien, cada vez que veía llegar a Matos Rodríguez con su comparsa de amigos, anunciaba en su cocoliche: “Bueno, ha llecado la cumparsita”. El compositor, quien siempre vivió en una casa del barrio montevideano de La Aguada y tenía una activa vida social, nunca llegó a ser arquitecto, pero sí periodista, diplomático y hombre de turf con stud propio.
   Años después de aquel estreno en La Giralda, estando en Paris, se enteró de que La Cumparsita se había convertido en un formidable éxito mundial y, también, que los argentinos Pascual Contursi y Enrique Maroni le habían puesto letra sin su consentimiento, que le cambiaron el nombre y lo grabaron como Si supieras,-modificando el sentido de su origen- y que, además, cobraban suculentos derechos de autor.
   El Becho le recriminó a su compatriota Carlos Gardel, quien también estaba en París, que hubiera puesto el registro de su voz a Si supieras, convalidando la apropiación. El cantor trató de reparar aquello y le grabó a su amigo otros temas compuestos por él, como Mocosita, Che Papusa oí, ¿Te fuiste? ja ja y La muchacha del circo. También le pidió que colaborara en la película que estaba filmando en la capital francesa y Matos Rodríguez compuso la música de Luces de Buenos Aires, de El Rosal, que canta Gardel, Mi Provinciana, que interpretó Sofía Bozán, la zamba La Serrana y, con Enrique Delfino, el tango Canto por no llorar.
   Matos Rodríguez les inició un pleito a Contursi y Maroni que duró largos años y que finalmente ganó, y pudo rescatar la autoría de La Cumparsita, pero nunca logró recuperar el dinero embolsado por los apropiadores. Murió en 1948 en La Aguada, 51 años después de su nacimiento.
   En 1997 su tango fue declarado por el Parlamento nacional "himno cultural y popular de la República Oriental del Uruguay".

texto: WILLIAM PUENTE